Hijos de Eva

14/5/2005

Buscando petróleo con la Biblia

Filed under: — Quintanar @ 10:06 pm

John Brown, un millonario evangelista de Estados Unidos, se ha propuesto demostrar que Israel tiene crudo, apoyándose en las revelaciones divinas.

Dios me ordenó encontrar petróleo para Israel y eso es a lo que me estoy dedicando.

La conversación con John Brown no se desarrolla siguiendo los cauces de cualquier diálogo con un empresario experto en la prospección petrolífera. En vez de mapas o estudios geológicos, el millonario norteamericano de 65 años saca de su bolsa una Biblia y comienza a leer párrafos de las escrituras que dice confirman su teoría.

«Esto no es una sesión de rezos, pero aquí está todo», asegura. Porque Brown defiende que los textos bíblicos no sólo inciden en la existencia de crudo en Israel sino que indican su localización exacta. La clave, según él, se encuentra en Deuteronomio -parte del Antiguo Testamento-, capítulo 33, versículo 24: «Permite que Asher sea bendecido con sus hijos… y déjale que sumerja su pie en aceite».

La mayoría de los analistas de la Biblia interpretan que dicha afirmación se refiere al aceite de oliva que abundaba en las tierras de la tribu judía de Asher -asentada en torno a lo que actualmente es la ciudad israelí de Haifa-, pero el empresario norteamericano decidió en 1981, a los dos meses de convertirse a la secta de los Cristianos Nacidos de Nuevo, que el citado oil era en realidad hidrocarburo y no aliño de ensaladas.

El asunto no pasaría de un mero desvarío si no fuera porque Brown decidió finiquitar una vida que le había llevado a convertirse en uno de los principales accionistas de una multinacional de herramientas que facturaba 300 millones de dólares al año y dedicar su capital a buscar el preciado combustible. «Entonces vendí la compañía, que tenía 5.000 empleados, y me instalé en Texas para aprender el oficio. No sabía nada de petróleo pero era Dios quien me guiaba», afirma.

Siguiendo su dialéctica Brown encargó primero a rabinos y predicadores evangelistas que analizaran el sustento de sus creencias. Después, comparando mapas de las 12 tribus judías y los actuales, el evangelista decidió que las excavaciones debían centrarse en el kibbutz de Maanit, al este de la villa israelí de Hadera.

Brown no consiguió un apoyo sustancial para su proyecto en la comunidad judía de EEUU, pero sí entre los evangelistas, especialmente después del refrendo público que obtuvo del predicador Hal Lindsey.

Gracias en parte a la publicidad que éste le hace en su cadena de televisión -que llega a dos millones de hogares en Norteamérica-, Brown ha sido capaz de recolectar casi 5 millones de euros, que ha canalizado hacia la firma Zion Oil and Gas, encargada de las prospecciones. «Yo me habré gastado otros dos millones de dólares de mi bolsillo en este proyecto».

La compañía adquirió en el 2.000 una licencia de tres años para trabajar en un área de 39,8 kilómetros cuadrados que, como dice Brown, «corresponden exactamente al terreno que requeriría el pie de Asher para sumergirse en petróleo». Para el presidente de Zion Oil, todo se interpreta en clave milagrosa. La autorización de explorar en la zona se encontraba en manos de otra empresa que se arruinó en 1999.

«Han sido 24 años en los que mucha gente me rechazó. Admito que es difícil creer en algo así, pero la gente se convencerá cuando encontremos petróleo», asegura Brown.

Desde hace dos meses en las inmediaciones del kibbutz Maanit se divisa una enorme estructura de 54 metros de altura adornada con una bandera israelí, otra de Texas y una enorme pancarta que recoge más versículos bíblicos. Brown ha bautizado el enclave como Proyecto José.

«El objetivo es perforar hasta los 4.500 metros. Deberíamos de tener resultados en menos de dos meses», aclara el geólogo Stepehn Pierce, asesor de Zion Oil y antes empleado en la Exxon, cuya predicción es que bajo Maanit se encuentra un bolsón de petróleo de 480 millones de barriles.

Lo curioso es que la singular aventura de Brown no es la primera de su tipo. El ex futbolista americano Hayseed Stephens, reconvertido en predicador, también intentó encontrar petróleo en la zona del Mar Muerto en la década de los ochenta, siguiendo esta vez las indicaciones del Génesis. Fallecido en el 2003, su hijo Sha Stephens, continúa perforando agujeros en el territorio israelí.

A todos ellos les anima un interés tan peculiar como ajeno a las finanzas. «Que Israel se enriquezca y sea independiente geopolíticamente», dice Brown para que así se cumplan las profecías bíblicas y regrese el Mesías.

[Extraído de La Biblia Web]

Tenemos un comentario para “Buscando petróleo con la Biblia”

  1. Juan Fernando:

    Este clasificado bajo estupidez humana es ricidculo porque un vesiculo de la Biblia dice: «Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden», o sea ustedes.
    Lo que a ustedes es locura para nosotros los que creermos en la cruz es la verdad

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