Hijos de Eva

2/4/2005

Libertad para leer a deshoras

Filed under: — Quintanar @ 11:34 am

Los auténticos lectores son gente olvidadiza del tiempo. Paran en una página, en una historia, y la ley de la relatividad y lo elástico del espacio/tiempo surge en cada renglón. Los enemigos de la lectura siempre han sido gente ordenada, como la Inquisición o los bomberos incendiarios de Farenheit 451.

Los verdaderos lectores son ladrones de tiempo y perseguidores de la luz, de ese pequeño rayito necesario para alumbrar una página. De niños, cuando empieza el vicio nefasto de leer, algunos utilizan la cinta con luz de su papá otorrinolaringólogo para leer en las noches clandestinas, los que no eramos hijo de médico robábamos el porsiacaso, esa linterna siempre sin pilas cuando llegaba el imponderable.

La afición a la lectura es intempestiva y un poco clandestina.

Por eso cuando leo la denuncia de Félix Romeo en el Cultural de ABC me indigno. Resulta que el editor José Batlló abrió la librería barcelonesa Taifa hace doce años. Y decidió hacer de ella un santuario para lectores. Batlló recordaba esos cafés librescos de Buenos Aires, donde el café y las pastas hacen salir a Cortázar de su escondite y en la esquina de la penumbra anda Sábato vigilante de los ciegos. El editor añoraba esos vicios de Montparnasse y el Barrio Latino de París, donde el tiempo depende del humor del librero.

Pero llegó la Generalitat con su alma de botiguer y obligó a cerrar Taifa en cumplimiento de su ley de horarios comerciales. Gente ordenada estos catalanes burócratas (esos que luego pierden o pisotean tresporcientos para que no se vea el desaliño). Batlló, catalán de los otros, de los que creen en los libros y en la libertad, pide ayuda para no convertirse en una mercería. ¡Qué cierren las mercerías los domingos!

Si abren los museos, los cines, los bares y las iglesias los domingos, ¡cómo no van a abrir las librerías! A ver si el espíritu va a vivir sólo de homilías, alcohol y películas de meter mano, de las de domingo tarde (la otra pasión contemporánea a la de la lectura).

[Extraído de Periodistas 21]

Tenemos 5 comentarios para “Libertad para leer a deshoras”

  1. rdln:

    yo ya he probado la experiencia de pasar una tarde leyendo en una librería mientras te tomas una buena taza de café y es maravilloso. Además, hay muy buen ambiente en estos sitios y te puedes leer el libro sin tener que comprarlo, que es lo que hace mucha gente.

  2. Quintanar:

    Debe estar muy bien, pero eso de leerte el libro será si es pequeño, ¿no? Porque a base de cafés para leerte La Divina Comedia, acabaría saliendo más rentable comprarlo.

  3. onirica:

    [Modo sarcasmo-hostil: activado] – se llaman bibliotecas, las pastas y el té te las llevas tú, y cuando cierran el libro se viene contigo sin tener que pagar

  4. BioMaxi:

    Pues muy sencillo, que se registre como café.

  5. watson:

    Leo desde siempre, escondida, a hurtadillas entre estanterías y estanterías de libros, solía memorizar la página para volver al día siguiente, ahora q soy más de posibles voy a la biblioteca.
    P.D. Café-libros hay cerca de la escuela de turismo en granada, y en málaga cerca de la plaza de la merced, q tiene hasta columpios para q te balancees mientras lees.

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