Hijos de Eva

26/7/2005

Miguel Servet

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Miguel Servet

Miguel Servet, llamado también Miguel de Villanueva, Serveto o Servetus (29 de septiembre de 151127 de octubre de 1553). Teólogo y científico de origen español.

Sus intereses abarcaron muchas ciencias: la astronomía y la meteorología, la geografía, la jurisprudencia, la teología y el estudio de la Biblia, las matemáticas, la anatomía o la medicina. Sin embargo, independientemente de la importancia de sus descubrimientos fisiológicos o de su labor como polemista religioso, la figura de Miguel Server se distingue como mártir de la libertad de pensamiento y de expresión de las ideas, cualesquiera que éstas fuesen, en abierto desafío a cualquiera que quisiese coartarla.

Existe polémica sobre su lugar de origen. Tudela (Navarra) y Villanueva de Sijena (Huesca) se disputan ser la cuna de Miguel Servet. Mientras cursaba estudios en Barcelona, trabó amistad con el confesor de Carlos I de España, fray Juan de Quintana. En calidad de paje suyo, viaja por Italia y Alemania y acompañará al séquito para la coronación de Carlos V como emperador en Bolonia en el año 1530.

Posteriormente abandonó a su mentor al ser invitado por algunos líderes reformadores, como Ecolampadio, a Basilea y, mas tarde a Estrasburgo, donde se relaciona con Bucer, y a Hagenau, ciudad alsaciana entondes perteneciente al imperio. En 1531 publica De Trinitatis erroribus (Los Errores de la Trinidad), proponiendo una doctrina muy personal que consideraba a Jesús como una divinidad deseada por el Padre y, en consecuencia, con un origen simultáneo al acto físico del nacimiento. Este libro produjo gran escándalo por parte de los reformadores alemanes. El libro es prohibido en Estrasburgo y Basilea. El año siguiente publicó el Dialogorum de Trinitate que puso en acción su búsqueda por la Inquisición. Tuvo que publicar una formulación revisada. En cualquier caso, sus propuestas le enfrentaron tanto a católicos como a protestantes.

Miguel Servet abandona Alemania y se dirige a Lyon. Había estado brevemente en París, donde un encuentro previsto pero finalmente no efectuado con Calvino, se transforma en el inicio de una relación epistolar entre ambos. Servet llega a Lyon con un nuevo nombre, Michel de Villeneuve, para evitar las persecuciones de la Inquisición. Estuvo empleado en una imprenta, primero como corrector de pruebas. En 1535 le es encargada la publicación y anotación de la Geofrafía de Claudio Ptolomeo, lo que llevó a cabo dando pruebas de su gran erudición.

En 1537 se matricula en la Universidad de París para estudiar medicina. Allí estudia junto a los grandes médicos de la época, enseñando Matemáticas y Medicina en la Universidad. Sin embargo, pronto se encuentra en dificultades, puesto que dicta un curso de Astrología, en el que defendía la influencia de las estrellas en la salud humana, lo cual, junto con un opúsculo en el que describe el uso de jarabes para administrar los remedios de la época, le enfrenta con la comunidad médica profesional.

Deja de nuevo París y reside en diversas localidades de Francia hasta que en Lyon se encuentra con el arzobispo de Vienne, Pedro Paulmier, al que había conocido previamente en París. De esta forma entra a su servicio como médico personal, en el año 1541.

En Vienne, Servet se dedica a proseguir sus estudios y publicaciones. Prosigue su correspondencia con Calvino. Servet le envía su libro Christianismi Restitutio (Restitución del Cristianismo), de carácter fundamentalmente teológico, en espera de sus comentarios (1546). El concepto de cristianismo ahí expuesto es cercano al panteísmo. Cristo está en todas las cosas. El mundo está lleno con él. Se mostraba también favorable al bautismo de los adultos (Jesucristo fue él mismo bautizado cerca de los treinta años). Curiosamente el libro pasaría a la posteridad por contener en su Libro V la primera exposición de la circulación pulmonar o menor: según Servet, la sangre es transmitida por la arteria pulmonar a la vena pulmonar por un paso prolongado a través de los pulmones, en cuyo curso se torna de color rojo y se libera de los vapores fuliginosos por el acto de la espiración. Servet sostenía que el alma era una emanación de la Divinidad, y que tenía como sede a la sangre. Gracias a la sangre, el alma podía estar diseminada por todo el cuerpo, pudiendo asumir así el hombre su condición divina. Por tanto, los descubrimientos relativos a la circulación de la sangre tenían un impulso más religioso que científico. De ahí que la descripción de la circulación pulmonar esté dentro de una obra de teología y no de una de fisiología.

En respuesta, Calvino le conmina a leer su propio libro Institutio religionis Christianae (Institución de la Religión Cristiana), publicado en 1536. Servet leyó el libro de Calvino e hizo anotaciones críticas en los márgenes del libro, enviándole posteriormente sus comentarios. Tras leer la obra de Servet y los comentarios a su propio libro, Calvino denuncia a Servet a la Inquisición de Lyon (católica), a la cual hace llegar parte de la correspondencia intercambiada entre ellos, por lo cual éste es encarcelado en Vienne (1553). El 7 de abril logra evadirse y el 17 de junio es sentenciado a muerte siendo quemado en efigie al haberse evadido.

Rumbo a Italia, recala en Ginebra, donde fue reconocido el 13 de agosto. Tras ser detenido y juzgado por hereje (por su negación de la Trinidad y por su defensa del bautismo a la edad adulta), fue condenado a morir en la hoguera el 26 de octubre de 1553, en un juicio sin defensa.

Contra Miguel Servet en el Reino de Aragón, en España: Porque su libro llama a la Trinidad demonio y monstruo de tres cabezas; porque contraría a las escrituras decir que Jesús Cristo es un hijo de David; y por decir que el bautismo de los pequeños infantes es una obra de la brujería, y por muchos otros puntos y artículos y execrables blasfemias con las que el libro está así dirigido contra Dios y la sagrada doctrina evangélica del cristianismo, para seducir y defraudar a los pobres ignorantes.

Por estas y otras razones te condenamos, M. Servet, a que te aten y lleven al lugar de Champel, que allí te sujeten a una estaca y te quemen vivo, junto a tu libro manuscrito e Impreso, hasta que tu cuerpo quede reducido a cenizas, y así termines tus días para que quedes como ejemplo para otros que quieran cometer lo mismo.

El día siguiente, 27 de octubre de 1553, Miguel Servet muere en la hoguera.

[De Wikipedia, la enciclopedia libre]

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