Hijos de Eva

28/8/2005

Viejas palabras que nadie enseña

Filed under: — Quintanar @ 11:10 pm

Les hablaba la semana pasada de gente indeseable, como esos fulanos que dejaron paralítico a un mozo de escuadra y luego, sorprendiendo a una pareja de novios en un descampado, lo mataron a él y la violaron a ella. Pero hubo un aspecto del asunto que me sigue haciendo runrún en la cabeza. Decía en el artículo que no es lo mismo ser un delincuente que se busca la vida en los límites de ciertas reglas, que un cabrón desbocado al que todo le da igual. Y al releerlo me di cuenta de que la mayor parte de amigos y conocidos a los que mencionaba, o en los que pensaba mientras describía el primer grupo –los malandrines que mantienen ciertos códigos–, casi todos son gente mayor o están muertos. Y lo que abunda, cada vez más, es gentuza a la que se le fue la olla, capaz de hacer daño sin el menor escrúpulo. Escoria indeseable.

Pero claro. Ahí radica la cosa. Desde las cavernas hasta la fecha, toda sociedad genera su basura. En los tiempos que corren es absurdo exigir límites éticos a unos delincuentes que se mueven en una sociedad carente de ellos. Una sociedad movida por el afán desenfrenado de lucro inmediato, la ausencia de cultura, de ideales, de memoria histórica. Toda esa gentuza desquiciada no es sino la propia de tal sociedad, llevada a extremos de perversión y disparate. Entre la clase delincuente, que en otro tiempo curraba ciertos registros para mejorar su vida, ganar dinero y salir adelante, la droga, la jeringuilla, el bicho del sida, lo destruyeron todo, sustituyendo la palabra futuro por el aquí te pillo aquí te mato, por la desesperación del callejón sin salida y la huida a toda leche hacia el vacío, el rencor desesperado que se lleva por delante cuanto puede antes de estrellarse contra la pared. Y todo con esa maldita, inmoral televisión como referencia: no hay en la historia de la Humanidad instrumento tan maravilloso en sus posibilidades y tan dañino en su uso, en manos como está de sinvergüenzas sin escrúpulos. En vez de ser vía de salvación y de lucidez, se ha convertido en motor de ambición y de locura, en escaparate hacia el que convergen todas las pasiones insatisfechas, todos los sueños imposibles, todas las mentiras, todas las frustraciones que, ya desde niños, nos están volviendo enfermos y locos.

Pongan la oreja, rediós. ¿Cuánto hace que no oímos pronunciar palabras como honradez, honor o decencia? ¿Quién habla de eso en la escuela, o en la casa de cada cual? Contaminadas en otro tiempo por una derecha hipócrita, analfabeta y estúpida, desgastadas por meapilas que confunden decencia con longitud de falda, aborto y preservativo, denostadas por imbéciles oportunistas que se dicen de izquierdas, todas ellas suenan rancias, reaccionarias, y son abucheadas por quienes se benefician de lo opuesto: los políticos decididos a destruir lo que obstaculiza el negocio continuo donde viven y medran, predicando un mundo virtual, falso, inexistente; creando conflictos para vivir del cuento mientras meten el cazo en el mundo real. Aquellas viejas palabras han sido sustituidas en el lenguaje de hoy por la demagogia de los lugares comunes, por la esquizofrenia de hacer compatible la murga de lo socialmente correcto con una sociedad dislocada donde los auténticos valores, los únicos reales, son ganar dinero, fanfarronear, exhibirse. Es lo que se enseña ahora en los colegios: un mundo virtual, ajeno a la realidad, desmentido cada día por los adultos. Algo que se destruye en cuanto le da la luz, pero sin mecanismos morales para sobreponerse al golpe. Sin armadura ética. De ese modo, lo que en realidad formamos a largo plazo es gente egoísta, insolidaria, comprometida mientras no cueste mucho esfuerzo mantener la postura social vigente. Y claro. Luego, cuando el joven educado en la milonga sale indefenso a la calle, o se vuelve majareta, o traga para sobrevivir, o se corrompe para medrar.

Cuando hace años murió alguien muy cercano y querido para mí, en el momento de bajarlo a la tumba alguien, entre sus amigos, comentó: «Era un hombre honrado y un caballero». Y qué quieren que les diga. Me pareció el mejor epitafio que un hombre puede desear para sí mismo, pero temo que nadie dirá eso en mi funeral. No porque pueda o no pueda serlo, que ése es asunto mío y no viene al caso; sino porque dudo que alguien aprecie todavía el valor de esas palabras. Ahora, honrado es sinónimo de tonto, y en la puerta de los servicios de los bares llaman señora y caballero a cualquiera.

[Arturo Pérez-Reverte, El Semanal, 3 de Julio de 2005]

Tenemos 32 comentarios para “Viejas palabras que nadie enseña”

  1. Rohleder:

    Qué obcecación, pobre hombre. Y le echa la culpa a la tele, el muy imbécil. Parece que el Sol Progre ciega a quién lo mira fijamente.

  2. vsaez:

    Amigo Rohleder: Precisamente Pérez Reverte, en sus colaboraciones semanales, no es santo de mi devoción. No me gusta su estilo, en absoluto, pero… mucho me temo que, en este caso, esté tremendamente acertado en su análisis. Sí, por supuesto -¿pecaré yo también de imbecil, amigo?- que la televisión es uno de los orígenes del problema. Uno de los principales. Y el ‘american way of life’ que nos estamos chupando y metiendo por el culo cada día, el otro. Y nos vamos al carajo en breve. Bueno, los yankis ya se están yendo ellos solitos poco a poco. Lo malo es que siempre los mamones arrastran a alguien consigo.

  3. Rohleder:

    Si es usted tan simple como para decir que todo es culpa de la “tele”, convertir la televisión en el “Eje del Mal”, me temo -y no nos andemos por las ramas- que pecará usted también de imbécil. Así, a secas. A las duras y a las maduras, ¿para qué andarse con rodeos?.

    O eso, o que tanto a usted como al Señor Pérez Reverte les da pereza pensar y alejarse de lo políticamente correcto (Y sí, el sentido de Políticamente correcto va más allá que el que Pérez Reverte cree, que es simplemente escribir un par de “hijos de puta”, “gilipollas” y “de mierda” en sus artículos. Y ya se cree transgresor, el muy imbécil). Y no sé qué es peor de las dos cosas.

    Están cayendo ustedes en el preciso “American Way of Life” que tanto repudian aquí mismo. La política de echar la culpa a lo que todos echan la culpa. Democratización social de la culpabilidad, que diría López-Calera. Está de moda culpar a algo tan estúpido como la tele. Y es muy fácil. ¿A que sí?.

    La televisión es una basura, un método de propagar ignorancia a rincones insospechados. Un arma que usan unos pocos para hacer que otros muchos piensen lo que aquellos quieran. Es un arma de doble filo, que en muchos casos, hace más daño a la sociedad de lo que se puede esperar. Sí.

    Pero está el Señor Pérez Reverte hablando de cabrones que pegan palizas, ¿Sí?. De cabronazos que se lo pasan en grande violando y matando, ¿Sí?. Y la culpable es “la tele”, ¿Sí?.

    Una deducción demasiado simple, veo yo… sobretodo porque, básicamente, yo me he criado con la misma “tele” que ellos. Viendo los mismos programas que ellos, los mismos capítulos en los que Trunks corta en pedacitos sanguinolentos a Freezer y después le incinera al más puro estilo de Rasca y Pica. A ver si me entiende.

    Dudo muchísimo que esa tele les haya convertido a “ellos” (refiriéndome a los hijos de puta que hacen lo anteriormente mentado) en lo que son, y a mí en algo totalmente distinto. Pero es muy fácil culpar a la tele, ¿A que sí?.

    Sin embargo, hay otro tipo de gente que da palizas, atraca (sin necesidad de dinero, todo de un modo muy divertido), viola, mata, etc. Sí, las cárceles están llenas de ellos. Y dudo que sean así porque hayan visto mucha televisión. Hace un par de semanas (o tal vez más, no recuerdo exactamente), unos pobres niños marroquíes, “hijos del estrecho” (como les definió (seudo) filosóficamente hace poco un palurdo progre), vestidos con ropa “pija”, de los que no les falta de nada, para ser más escueto, entraron en un comercio familiar, aquí, a 70 metros de mi propia casa, y no contentos con robar la recaudación de todo un día, dieron una brutal paliza a la dueña, que es viuda y tiene que tirar con 4 niños a cuestas.

    ¿Quiénes son ésos personajes que hacen lo que hacen sin ver la malvada televisión?

    Pues… no es una pregunta difícil, verá usted. Siempre y cuando no se mire todo desde algo tan GLOBALIZADOR y YANKI como es la visión progre y políticamente correcta de las cosas.

    Venga, se lo dejo a usted, si es que contesta de nuevo. ¿Tiene la tele la culpa de eso?
    Y lo digo porque la inmensa mayoría de éstos delitos son cometidos por personas con común denominador de orígen que los pobres hijos de p… del estrecho, disculpe.

  4. Carolina Pakopoulos:

    Hola! Me encanta el tema que traeis entre manos. Así que voy a intervenir, esto me interesa. Pero seré breve.

    1.- Relájense, chicos, les veo tensos. Aquí venimos a exponer nuestras ideas, pero sin acritudes personales. No creo que sea necesario.

    2.- Si Rohleder piensa que vsaez es un imbécil y un simple, estará en su derecho. Pero estoy segura de que él también se habrá hecho su propia opinión sobre Rholeder, al igual que yo. Pero yo me la reservaré. No hemos venido aquí a insultar a nadie.

    3.- Al final no me he enterado bien si los vándalos de ese barrio eran marroquíes con cara de pijos o pijos con cara de marroquíes. Pero da igual. Lo grave es el grado de mala leche, y eso es indiferente al color de la piel.

    4.- Respecto a Perez Reverte, yo también considero que su estilo es ingenuamente transgresor, y que su ‘pose’ es infumable; me da la impresión de un dios que utilice su columna para acercarse a los ‘mortales’. Sin embargo, ese estilo, que no deja de ser una elección libre del escritor –y que a mí no me gusta nada de nada- no le quita ni un ápice de valor a sus ideas, que, generalmente, comparto al cien por cien. Digamos que me quedo de su columna con el contenido. El continente, en este caso, no me interesa.

    5.- Estamos de acuerdo en que la televisión no es la única causa de esta degradación social que padecemos. Por supuesto. No debemos olvidar otras basuras como la prepotencia, el fascismo, la xenofobia, el racismo y el pensamiento único, ideas que calan en seres unineuronales y que, unidas al neoliberalismo y la globalización económica, terminan de pervertir la naturaleza humana.

    Saludos,

    Carolina.

  5. Rohleder:

    Uff. Me da pereza sólo de pensar en TODO lo que voy a tener que escribir para degradar su intervención a humus verbal, señora –o señorita- Carolina.

    No me gusta hacer incisos numéricos a la hora de discutir, aunque creo que en ésta ocasión puede ser más sencillo, rápido y versátil para contestarle.

    1º- Dudo que alguno de nosotros estemos tensos. No voy a mostrar la flaqueza argumentativa de contradecir mis propias opiniones. No me voy a desacreditar a mí mismo. Si he expresado que Pérez Reverte es un imbécil por pensar eso, he de afirmar que cualquiera que lo piense, compartirá éste status calificativo con el Sagrado Escritor. Aunque tal vez no le hubiera llamado imbécil a vsaez si no me hubiera preguntado. Yo, por si acaso, no le voy a preguntar qué piensa de mí. Motivos evidentes.

    2º- Véase punto 1º.

    3º- He dejado bastante claro quiénes son. (No, si al final no voy a tener que escribir tanto, después de todo.)
    Y lo del color de la piel… me parece un chiste. De muy mal gusto, por cierto.
    En España hay alrededor de unos 375.000 gitanos. Sacando mi vieja y oxidada calculadora, veo que son menos del 1% de la población. (un 0’9%, redondeando). Es curioso que un miserable 0’9% de una población sea el causante de, como mínimo, el 60% de los delitos similares a los que Reverte hace referencia. Y curiosamente los inmigrantes de origen marroquí también están puestos en el tema, y el 80% de la droga está en sus manos, y ellos tampoco representan un alto porcentaje. Si nos vamos a Madrid, los Sudamericanos ya están empezando con sus pandillas, sus ñetas y su mierda. Los eslavos con sus mafias, los rumanos con su “Gipsy way of life” (Porque son como los gitanos, solo que más violentos, por si fuera poco). Nos juntamos con un cocktail explosivo de auténticos cabronazos, y aquí nos dedicamos a decir que la culpa es de la tele. Esto es humillante.

    4º- Totalmente al contrario que yo. A mí la pose que adopte quién quiera que sea, me da igual. Si se quiere creer el Dios-Escritor o la Duquesa de Alba, me es totalmente indiferente. Lo absurdo son sus ideas, dignas de un vejestorio al que la edad ha dislocado el encéfalo. Por supuesto siempre estoy hablando desde mi punto de vista.

    5º (Mi favorito) “basuras como la prepotencia, el fascismo, la xenofobia, el racismo y el pensamiento único, ideas que calan en seres unineuronales y que, unidas al neoliberalismo y la globalización económica, terminan de pervertir la naturaleza humana.”
    Jejejeje… sí. Sí señora, sí. Todo un discurso digno de un presidente Yanki. Un claro ejemplo de demagogia barata y fundada en estereotipos falsos creados por los yankis para expandir su concepto de realidad. Es una de esas frases que se usan al final para que nadie pueda contradecirte, pues es lo que la creencia social debe aceptar.
    ¿Y tú dices que la globalización es un problema?.

    El Fascismo. ¿Qué es el fascismo?. ¿Sabe alguien lo que era el fascismo, antes de convertirse en un insulto? Tal vez si se leyeran un par de extractos de ciertos discursos podrías llegar a pensar que son muy sensatos, hasta que leyeras quién fue el malvado que los dijo.

    No nos extendamos mucho en éste asunto, pues veo que no sabes lo que es un fascista (Seguro que calificas de Fascista a la ETA, al Padre Mao o a cualquier asesino de turno. También podrías saltarte presentaciones y recurrir a la, ya desgastada del uso, figura de Franco, que para más información fue tan fascista como pudo serlo Heidi o Marco.).

    Resulta que el 80% (Esto se ve reflejado en que el 80% de los presos son de procedencia extranjera, y ya ha quedado claro que éste número está preso a causa de delitos punibles, no de que, como decía algún juntaletras de IU, fueran inmigrantes y estuvieran esperando repatriación) de la criminalidad en España está perpetrada por, digamos, no-españoles (Cuando éstos son una inmensa minoría), y decimos que los malos, los causantes de la “degradación social” son:

    1º-La Tele.
    2º-Los Fascistas.
    3º-Los Xenófobos

    Yo podría añadir más malos, qué coño:

    1º-Los Comunistas-Nazis
    2º-Vlad Tepes
    3º-Helguera.

    Leer esa lista de los 6 causantes del mal mundial resulta gracioso… lástima que alguien crea que 3 de ellos son ciertos.

    Seamos sensatos y pensemos un poco en lo que hay, y no en lo que el progresismo debe decir que hay.

  6. vsaez:

    Bueno! La cosa se va aclarando. Ante todo, gracias, Carolina, te diré que chapeau! No sé de dónde sales, pero tu argumentación me ha parecido perfecta. Y compruebo que has ido directa a la raíz de la cuestión: este señor tiene una óptica de las cosas un poco torcida, ya sabes. No sé dónde tendrá tatuada la cruz gamada, pero me temo que sea en el alma, lugar difícil de borrar. En su próxima intervención probablemente niegue la existencia del Holocausto, o algo parecido. Ya conocemos ese discurso. Y porque lo conocemos, haremos como que no lo hemos oído, porque cualquier disquisición o discusión tendente al convencimiento del otro mediante argumentos, o incluso por mero afán lúdico intelectual, no sirve con estos tipos. Por mi parte, pues, hago mutis por el foro. Considero más importante perder el tiempo en otras cosas que hacerlo en entablar un diálogo infecundo con salvapatrias como éste.

  7. Rohleder:

    Otra victoria al saco, considero.

    Realmente disfruto con ese tipo de respuestas, vsaez.

    Eres el rival más débil. Adios.

  8. vsaez:

    No, Rhodeler. Más inteligente.

  9. Carolina Pakopoulos:

    !Pero bueno…¡ ¿Termináis el debate sin mí? No se os puede dejar solos. En fín, ahora que se ponía interesante…

    Ciao, chicos, nos veremos en la Red.

  10. Rohleder:

    No, Carolina. El Rival Más Inteligente se niega a debatir y a contestar a las preguntas que he formulado. Pero tú puedes hacerlo.

    La gente no suele contestar llegados al punto en el que las pruebas dejan bien claro quienes son la mayoría de nuestros presidiarios y nuestros criminales comunes. La gente se enfada, me llama nazi, y se va, alegando que no habla con nazis. Como niños de tres años que no tienen argumentos para refutar. Se van para no tener que darme la razón, y si además alegan que “tienen cosas más importantes que hacer” (¡Cuantas veces me habrán dicho eso!), mejor que mejor, pues se creen que así su lamentable huída no va a resultar tan humillante.

    Y por cierto, si tuviera cosas mejores que hacer, ¿Realmente se seguiría pasando para ver las respuestas y contestas? Jejeje…

    “vsaez:
    16 de Septiembre de 2005, a las 8:53 pm
    No, Rhodeler. Más inteligente.”

    Sí, siempre se siguen pasando, y contestando (de éste modo). Ahí es donde demuestran su ofuscación y su carencia argumentativa.

  11. Quintanar:

    Me gustaría pediros que ante todo, mantengáis las formas. Ya sabéis, algo de educación, sin isultos, difamaciones y demás. Centrémonos mejor en los argumentos que queremos comunicar. Por supuesto, el uso de ciertas expresiones contundentes es tan válido como cualquier otro recurso lingüístico, pero intentemos mantener el equilibrio.

    He invocado al Todopoderoso Google, intentando indagar algo acerca de la población extranjera en cárceles españoles. Sobre ese aspecto no hay dato alguno en la página web de Instituciones Penitenciarias, exceptuando unas escuestas estadísticas sobre el número de presos, sexo y distribución por comunidades autónomas.

    Al final, he encontrado menciones de dos artículos que en su momento fueron publicados en El Mundo y La Razón: [1] y [2]. En ambos se señala que aproximadamente 6 de cada 10 presos son extranjeros, una cifra bastante significativa, por así decirlo.

  12. Rohleder:

    Lo del 80% eran datos de hace meses. Aparecieron en El Ideal, ABC, Tele 5, Antena 3, Canal Sur, Onda Cero, y otros medios a los que realmente otorgo más credibilidad que a un foro anarquista y a un informativo cubano.

    Aún (hipotéticamente) siendo así, la cifra es tremendamente desproporcinal.

    Y despues tendríamos que ver la procedencia demográfica del 40% (Según el foro y la web cubana) o 20% (Según los medios anteriormente mentados) restante. Os aseguro que os asombraríais de cuántos gitanos hay. Pero esos datos no los darán facilmente, porque gente como vsaez ya calificaría al estadista de tener una esvástica tatuada en el alma… cosas que pasan.

  13. Quintanar:

    Suena bastante cómico lo del periódico cubano y un foro anarquista, lo sé, pero se suponía que ellos citaban artículos de La Razón y El Mundo, aunque no haya enlace a la fuente original.

    He mirado en la hemeroteca de ElMundo y he encontrado las siguientes noticias. Algo antiguos (2-3) años, pero algo es algo:

    Uno de cada cuatro reclusos es extranjero (El Mundo, Martes, 25 de Junio de 2002)
    Más de la cuarta parte de los presos recluidos en las cárceles españolas son extranjeros (ElMundo, Jueves, 27 de Noviembre de 2003)
    – Hay cifras muy cercanas (incluso superiores) a las que comentas, Rohleder, pero hacen alusión a los presos preventivos: El 89% de los presos preventivos que han entrado en las cárceles este año son extranjeros (El Mundo, Miércoles, 06 de Marzo de 2002)

  14. Carolina Pakopoulos:

    Joder, chicos, me había despedido ya y me ‘obligais’ a entrar e nuevo. Siento que no te guste el estilo, R., de la introducción numérica en el texto, pero a mí me ayuda a aclarar conceptos.

    1) Rohleder: Está claro que vsaez llamarte nazi y estás acostumbrado a ese tipo de respuesta (‘no querer hablar con nazis’) y además reconoces (“(¡Cuantas veces me habrán dicho eso!)” que es habitual entre tus interlocutores decidir no querer hablar contigo por tu condición de fascista, pues te digo: opino igual que ellos. A gente como tú no hay que darle cancha alguna, incluso –y toma nota: no es tu caso- cuando tengan argumentos aparentemente veraces, porque…

    2) ¿Qué pretendes? ¿Cómo solucionas el problema? ¿Metes en la cámara de gas a todos los moldavos, rumanos, gitanos, y otra gente de ‘mal vivir’?

    3) ¿Se te ha ocurrido acercarte a la verdadera raíz del problema? Solo te preocupan las consecuencias, los síntomas de la cosas: los robos, los crímenes… pero no el porqué, el origen de la cuestión. Como buen fascista, no tienes dos dedos de frente que te permita mirar un poco más allá. Si por tí fuera, los gasearías a todos, de remesa en remesa. Una neurona no da para más, supongo.

    4) Estudia, lee, investiga. Son lo deberes que te pongo para el resto de tu vida. Porque ese es el tiempo que necesitarás para averiguarlo. No seas ciego: mira a tu alrededor, percátate de las miserias humanas y estudia su origen. Te hará más sabio y quizá, algún día, descubras la verdad. Yo no te la voy a explicar: tampoco quiero perder tiempo. Si tienes interés por la verdad, trabaja en ella. A ver si eres capaz de salir de la mierda intelectual en la que estás metido.

    5) No te molestes en contestar, aunque sé que lo harás. Por ello, te dejo el triste ‘honor’ de la última palabra. Pero tío, date una ducha fría y mírate al espejo antes. A ver si te sirve de algo.

    P.S.: Quintanar: tranquilo, chaval. A esto es a lo que se expone uno cuando abre un foro de debate sobre temas de interés. No me parece bien tu intercesión, tu burda maniobra de intento de distracción (que has covnenientemente, borrado) y tu deseo de que este debate discurra en términos de cordialidad, porque eso es imposible. Como buen demócrata que se supone que eres, te ves en la obligación de albergar entre los miembros de tu foro tipos como Rohleder, que en su avatar presenta una imagen del licor ese que toman los nazis para el dolor de estómago y que es un signo inequívoco de su vocación por la cruces imperiales, gamadas o no. Así que.. a sufrir, colega. Ah!, y gracias por el foro, de todas formas.

    Un saludo y una despedida

    Carolina.

  15. Quintanar:

    Por alusión directa…

    No me parece bien tu intercesión, tu burda maniobra de intento de distracción (que has covnenientemente, borrado)…

    No sé a qué se refiere con lo de burda maniobra de intento de distracción. Lo único que se me ocurre que podría ser es el hecho de que, cuando dejo comentarios en mi propia bitácora, suelo hacerlo escribiendo cualquier cosa, a fin de añadir un nuevo comentario, y luego lo edito, disponiendo así de todas las herramientas de formato de texto que WordPress pone a mi disposición desde el panel de administración -mucho más cómodo que escribir las etiquetas a mano. En el caso de mi anterior comentario, utilicé un fragmento de La Plaga anda suelta, artículo aparecido ayer en Microsiervos.

    Por lo tanto, durante unos minutos ha aparecido como comentario dicho fragmento, hasta que he terminado de escribir mi verdadero comentario y ha aparecido publicado. ¿Son esas cuatro líneas de texto que hablaban sobre cómo el FBI anda detrás de ratones infectados por virus “primos hermanos del ébola” mi burda maniobra de intento de distracción de la que habla?

    … y tu deseo de que este debate discurra en términos de cordialidad, porque eso es imposible…

    No pretendo que aquí nadie se lleve bien. Si por mí fuera, armaría a mis comentaristas con todo tipo de armas blancas y los enfrentaría en la arena, pues seguro que atraería un montón de visitas. Pueden lanzarse a la cabeza todos los trastos que quieran, pero ni siquiera cuando se le va a abrir al enemigo la cabeza con un bate -y por la espalda- es necesario ser grosero. Educación, no cordialidad, es lo que he pedido.

    Como buen demócrata que se supone que eres, te ves en la obligación de albergar entre los miembros de tu foro tipos como Rohleder…

    Impagable la aclaración de se supone. A Rohleder lo conozco desde hace unos cuantos años, y no es un tipo malvado que en su casa viste uniforme de la SS y entra en mi foro a arruinarme la vida. No sé usted, pero yo nunca he pretendido que todos mis amigos piensen igual que yo (como dijo uno de ellos, “un club de rojos”, o análogamente, “de fachas”). Tengo, o al menos lo intento, amigos y conocidos repartidos por todo el espectro ideológico, desde lo delirante a lo cabal, de lo idealista a lo desengañado. Así que podré estar de acuerdo o no con Rohleder, y compartir o no su visión del mundo en determinadas ocasiones. Hasta de los tipos malvados como él pueden aprenderse muchas cosas.

  16. Carolina Pakopoulos:

    Comprendida tu aclaración, Quintanar. Gracias.

    Respecto a si R. se viste de capitán de las SS o no, me da absolutamente lo mismo. Realmente ha dejado de interesarme nada de él.

    Valentina (vsaez): ya sé quien eres, te conoce una compañera. Mi email es pakopoulos@hotmail.com. Escríbeme, porfa.

    Saludos a todos.

    Carolina.

  17. Rohleder:

    Aquí Heinrich Himmler, desde el ordenador de Rohleder:

    Bueno, bueno… Iremos por partes, aunque me atreveré a sacar de orden un pequeño punto: “maniobra de intento de distracción”. ¿Se digna usted, señorita, a hablar de maniobras de distracción? Me parece que con sus comentarios están ustedes (vsaez y usted) intentando alejarse de las preguntas y problemas que les he planteado, que se encuentran aún sin contestar y a expectativas de que ustedes pongan remedio. Está muy bien el irse por las ramas, insultarse y negarse a hablar, pero eso en mi pueblo se llama no poder contradecirte. Aún espero respuesta.

    1º- Vsaez me llama nazi por dar datos sobre criminalidad en España. Vsaez deberá llamar nazis a Antena 3, Tele 5 y otros medios que emitieron dichos datos, si no desea contradecir su discurso. Lo de “Cuantas veces…” es un pequeño guiño a un personaje que pulula por ahí, el/ELLA lo comprenderá.
    “A gente como tú no hay que darle cancha alguna, incluso –y toma nota: no es tu caso- cuando tengan argumentos aparentemente veraces, porque…”

    La posesión de argumentos se demuestra argumentando, oh, todopoderosa dama del saber, y sigo esperando tus argumentos en mis cuestiones sin contestar. No hay excusas estúpidas. Si sigues sin contestar serás tú la que no tengas argumentos veraces. Por otro lado la veracidad de mis argumentos dependen de la bibliografía indicada. Si discrepa usted de ellos siempre puede enviar una misiva a los directores de cada medio de información llamándoles nazis, como hacen ustedes aquí conmigo.

    2º- ¿Que qué pretendo? ¿Qué pretende la gente al entrar a un foro a internet? ¿Qué pretendes tú? Yo estoy disfrutando de esto, con eso me conformo.
    ¿Cómo soluciono el problema? Joder… algo tan tremendamente sencillo no puede escapársete. Venga, contesta primero a mis cuestiones y te prometo que en menos de una línea te soluciono el problema. Que es de mala educación hacer preguntas sin contestar otras formuladas con anterioridad.
    Y dejemos las cámaras de gas tranquilas, que nadie ha hablado de eso. Me gustaría saber el complejo entramado de mecanismos por los que su oxidada sesera ha tenido que pasar para llegar a la conclusión de que alguien que comenta que un periódico dijo que el 80% de los presidiarios son extranjeros quiere gasear a el mundo de los vivos y parte del de los muertos.

    3º- Tal vez tú puedas proporcionar la verdad absoluta de cual es tu primer y único problema, por el cual el 80% de las cárceles están llenas de extranjeros. ¡AH! Si ya los has dicho: La tele, los Xenófobos, Vlad Tepes…
    Yo tengo claro que es culpa suya y de su cultura. O aquello a lo que ellos llaman su cultura. La cultura de un gitano es la que viene en la ley gitana: Violencia ante todas las cosas, etc.
    -Sigues sin tener ni idea de lo que es el fascismo. Try Again. Insert Coin.
    -“Si por tí fuera, los gasearías a todos, de remesa en remesa. Una neurona no da para más.”
    Dejemos los supuestos de lo que yo haría exclusivamente a mi elección, no a la tuya. Tú limítate a decir lo que TÚ haces. Pero de NADIE más. Tal vez porque no tengas ni una remota noción de absolutamente nada que tenga que ver conmigo. Y ya he dejado claro que a las cámaras de gas hay que dejarlas tranquilas.

    4º- Estudio. Lo hago. Leo. Lo hago. Investigo. ¡JE! De investigación me vas a hablar tú…
    -Me parece que los deberes que me ha mandado, señora profesora, son parte de mi vida habitual desde hace bastante tiempo. Ahora te pongo yo una tarea. Ser CONSECUENTE. Si predicas la tolerancia y el diálogo. Tolera y dialoga. Pero ciertas morales se derivan en falsas morales o dobles morales sin sentido. “Tolerancia es la respuesta. Tolero a todos. Pero a los que no piensan como yo que les jodan”. Es una teoría aceptable de alguien que rechaza el diálogo, pero no de alguien que se dice abierto a dialogar.
    -Es curioso que hable de sabiduría quién no duda en echarle la culpa de todo mal a la tele y a los fascistas. (Que por cierto… ¿Cuantos quedan? ¿Los cuatro viejos de falange que quedan vivos? Y dado a que sigues sin tener ni zorra sobre lo que es y supone ser fascista, te explicaré claramente que no lo soy.). Váyase a otro con esos lobos.
    -Mierda intelectual. Bonita definición de alguien que ni sabe mantener un diálogo fundado sin tener que recurrir al “Pues ya no te contesto. Chincha rabiña.” Creo que deberías aplicarte el cuento, caperucita.

    5º- Status de la ducha: Fría y Mojada, como de costumbre.
    Claro que me molesto en contestar, guapísima. Porque precisamente los que no contestan son los que carecen de la suficiente capacidad argumentativa necesaria para hacer frente a las cuestiones planteadas. Aquí hay dos ejemplos. ¿Te los digo?.

    P.D: Lamentable intervención la tuya, para ser, supuestamente, la última. Parece que has querido terminar “por lo grande”.

    P.D2: El ávatar es de la marca de licor Jäggermeister (Que para que no digas más tonterías, significa “Maestro Cazador”). No la toman los nazis, la toman principalmente los alemanes (Pero si tu me has llamado nazi por tal gilipollez, un alemán será nazi simplemente por ser alemán.), pero es un producto internacional, cosas del mercado.

  18. Shopenhauer:

    Soy nuevo en este debate, lo he encontrado por casualidad, pero al ser un tema candente de nuestra actualidad, no he podido pasar de largo por el foro del amigo Quintanar.
    Espero Carolina, que no ignores mi discurso como haces con el del tal Rohleder, y pueda encontrar respuesta a mi diatriba.
    No me voy a centrar en el tema central, porque prácticamente ha quedado terminado cuando el único que ha aportado datos contundentes ha sido Rohleder. Sin embargo, sí voy a analizar la actitud secuencial de Carolina, muy común en los tiempos que vivimos.
    Primeramente ha pretendido ingnorar a Rohleder (“Yo no hablo con nazis”) para posteriormente, reafirmando así su maltrecha personalidad, yo diría que nula, ha expuesto su monótono decálogo de ideas políticas, si podemos llamarlo así. Lo resumo, la culpa de todo es de los fachas. ¿Y si un dominicano ha apuñalado a un joven en Carabanchel? También, no sabría explicarlo, pero también. Este cuadro clínico de neurosis en delirio persecutorio relacionado con grupos políticos era muy típico antes, pero cómo vemos todavía permanece. Respecto a lo de “globalización económico” insto a la amiga Karolina a que exponga su tesis económica que supere a la economía de mercado, la cual le permite limpiarse cada día con papel higiénico suave y de dos capas.
    Días más tarde, quien sabe si alterada por su reloj biológico, ha pasado a la acción. Ha sacado la artillería pesada. ¡es que R. es nazi( lo cual, para ella, está implícito en sus descabelladas aseveraciones). Sin referirse ni contestar razonadamente a R., le recomienda que lea, (amiga Carolina, el más malo de los nazis tenía 15 000 volúmenes antes de subir al poder, y muy completa, sin censura). Este comportamiento también es muy típico. ¿Quien tiene la superioridad intelectual? Yo o los que opinan como yo. Por eso contesto R. que lea, porque no habrá cogido un libro en su vida.¿Le contesto con razones? No no, a los nazis no, podría dejarle tirado, soy tan inteligente que ya puedo recomendar a los demás que lean desde la superioridad que me da la certeza en mis ideas.
    Carolina, eres muy joven. No caigas en la trampa de, como he dicho antes, reafirmar tu mínimo ego escribiendo cuatro pamplinas medianamente enlazadas, repitiendo esas ideas que al parecer han apuntalado tu crecer mental. No caigas en la trampa de hacer lo que más criticas, etiquetar(nazis, xenofobos,…) y cerrarte al diálogo cuando te dicen cuatro verdades, y te tiran esos puntales en los que apoyas tu pensamiento. No soy nazi( me puedes contestar) ni te he insultado, o no era ni mucho menos mi intención, la cual es ayudarte.

  19. Carolina:

    Lo siento Shopenhauer/Rohleder. Se te ve el plumero.

  20. Quintanar:

    Lo siento Shopenhauer/Rohleder. Se te ve el plumero.

    Grave acusación esa, la de estar escribiendo bajo dos pseudónimos diferentes para que parezca que alguien le apoya. Dados mis incomensurables poderes de administrador, puedo certificar que no es el mismo, o que al menos este último mensaje ha sido escrito desde un ordenador diferente (todos los mensajes de Rohleder han sido publicados siempre desde la misma IP):

    Nombre: Shopenhauer | IP: 217.xxx.xx.xx
    Nombre: Rohleder | IP: 80.xx.xx.xxx

    Por si sirve de algo.

  21. Lobo Gris:

    Saludos a todos y todas,
    El tema del debate me parece sumamente interesante, aunque creo que no tengo gran cosa que aportar al tema que no se haya dicho ya.
    Sin embargo quiero señalar el hecho de que, a mi juicio, Roehleder ha dado mucho más la talla a nivel argumentativo que el resto de debatientes, especialmente Carolina.
    A mí me gustaría que los datos que da R no fueran ciertos, me gustaría poder simplificar el diálogo a “eres un puto facha de mierda, púdrete en el barro en el que te arrastras” y dar por concluída la discusión con una bonita victoria.
    Pero al parecer, y a falta de otros datos que digan lo contrario por parte de fuentes más cercanas a la veracidad que mis deseos o los de Carolina, creo que es cierto que la triste realidad es que las etnias mencionadas cometen la mayor parte de los delitos en España. Esto no quita que haya cabronazos más autóctonos que la paella, que sean tan indeseables o más que los delincuentes foraneos o semiforaneos, por decirlo así, pero la evidencia es la evidencia.
    Y creo que la televisión, tiene la culpa de idiotizar tremendamente a la población, de hacer que el nivel de cultura de mucha gente esté a la altura del de una tortuga de florida, y de hacerme sentir una terrible vergüenza ajena.
    Pero, y alguien ya ha dicho algo similar, yo he visto mucha televisión.. mucha, durante toda mi infancia, y no he matado a nadie (todavía), ni nada achacable por alguna gente a tan vil aparato. Es más, juego a rol, practico artes marciales desde hace muchos años, me gusta el heavy metal… ¡si es que lo tengo todo para ser el nuevo Hannibal Lecter!
    Para mí la causa de que algunas almas estén podridas, es multifactorial y extremadamente compleja. No me veo capaz de analizar esas causas más que parcialmente, y no lo haré. Tampoco diré “id, leed, estudiad, y cuando conozcais la verdad absoluta, que yo, por supuesto, ya poseo, venís y hablamos”. Qué tontería.
    Pese a todo, tampoco creo que haga falta insultar. Escribir “palabrotas” queda muy bien, y da ese aire pseudotransgresor del que acusais a Pérez Reverte, aunque yo noto que esa misma sensación se desprende de los textos de “R”, aunque algo más elaborada, eso sí
    Mi sensibilidad no la herireis por insultarme, qué más me da a mí. Pero lo que sí dañais es a vosotros mismos. La defensa agresiva de las ideas no está reñida con la buena educación. Supongo que tampoco se suele enseñar mucha elegancia últimamente, pero intentad tenerla, queda muy fea su ausencia en gente que quiere aparentar ser tan cultivada como algunos de los que escriben por aquí y por allí.
    Ah, y disculpad por este último párrafo moralizador. Pero ya que asistimos a patéticos hechos como que ahora a los “profes” les asusta corregir a sus descarriados alumnos en la escuela, supongo que en un foro es lícito rellenar mínimamente ese vacío.

    Hasta otra. Lobo Gris

  22. Rohleder:

    Por dios… qué burda acusación. ¿Qué pasa? ¿Estás furiosa por no poder contestarme? ¿Empiezas a ver fantasmas donde no los hay? ¿Tienes miedo? ¿Van a venir la Bruja Maruja y el hombre del saco?. No conozco a Shopenhauer (por descontado que no soy yo, no necesito valerme de ese tipo de gilipolleces para destruir(os) como lo he hecho -verbal y dialécticamente hablando-, señorita huidiza argumental.), pero es curioso su comentario. Ahora, que si le ha puesto en otro aprieto, llámele nazi sin ningún pudor, así se quitará el tener que quedar en ridículo por no poder contestarle (como hizo usted conmigo).

  23. Lobo Gris:

    Anda… es este un foro de opinión para gente selecta, vip, o llamémoslo.. ¿la que interese? Curiosamente se me ha censurado mi post. ¿No seré lo suficientemente iluminado para vosotros? ¿Tal vez la carencia de insultos de que hacía gala mi comentario daba poco juego? Qué pena, por un momento creí haber encontrado un interesante foro de discusión. Parece ser que es más mierda de la de siempre, no obstante.
    Si el otro post, correctísimo, no ha sido publicado, este, imagino, tampoco lo será.
    Bueno, al menos lo verá el simpático lector, digo, censor.
    ¿Quizás hay unas normas que no conocía? En tal caso estaría bien que las aclarase el “todopoderoso moderador” (juas).
    Ala, a otra cosa.

  24. Quintanar:

    Anda… es este un foro de opinión para gente selecta, vip, o llamémoslo.. ¿la que interese? Curiosamente se me ha censurado mi post …

    En absoluto. En esta página web no se ha censurado jamás un comentario. Lo único que ocurre es que muchos de los comentarios pasan por un filtro, entre otras cosas para evitar el tan molesto y conocido spam, o las intervenciones fuera de lugar.

    Las únicas normas que rigen el filtro de comentarios son que para que un comentario aparezca publicado automáticamente:

    – El autor del comentario debe rellenar el nombre y el e-mail.
    – El autor del comentario debe tener un comentario previamente aprobado.

    De lo contrario, un administrador debe aprobar el comentario, como ha ocurrido en su caso.

    Nada más.

  25. Lobo Gris:

    Veo que ha sido un error mio. Entré en el foro un rato después de haber escrito mi primer mensaje y no lo vi entre los publicados. Mis disculpas.

  26. Pínfano 217:

    Al comienzo de los sesenta, en una época en la que las relaciones sexuales fuera del matrimonio estaban muy mal consideradas, era común en Madrid que las parejas que carecían de lugar para magrearse lo hicieran de noche en lugares apartados. Las gentes de bien lo reprobaban airadamente, pero no podían hacer nada efectivo por evitarlo. Sin embargo entre esas gentes de bien, en esas buenas familias, había unos cuantos hijos jóvenes que no estaban dispuestos a permitir tal perversidad, por lo que decidieron iniciar una cruzada moral.

    Los que no conozcáis la historia, podéis imaginarla: la cruzada consistía en cruzar la cara al que se comportaba de modo indecoroso.

    Lo que comenzó como bofetadas a las mujeres y palizas a los hombres (excesos de jóvenes bien intencionados…) fue haciéndose cada vez más violento. Ocurrió así porque quienes ejercitaban el deporte de apalear al inmoral vieron pronto que sus acciones no estaban mal vistas por quienes podían ponerles freno. Nunca se detuvo a nadie. ¡Y quién se hubiera atrevido a hacerlo, con el escándalo que ello hubiera supuesto en unas familias de tan buen nombre!

    Lamentablemente no se puede golpear a nadie sin perder la calma. Es difícil dar una paliza, hay que ser muy fuerte para soportar impasible los gritos de dolor, los llantos y los ruegos de los apaleados. A fin de cuentas eran gente inmoral, personas que vivían en pecado y que encima se atrevían a nombrar el nombre de Dios en vano: “por el amor de Dios, no me peguéis más.” ¿Quien es tan insensible que no siente pena? Pero los cruzados de la moral no podían permitirse ser compasivos. España, la santa España defensora de la verdadera fe, la España elegida por la Virgen María para cubrirla bajo su manto, estaba siendo invadida por el vicio y ellos eran la sana juventud que debía acabar con tanto desenfreno. Así que como nadie es capaz de pegar sin excitarse, los chicos de buena familia se aficionaron a la adrenalina, y semana tras semana, siguieron machacando pobres sin local para meterse mano. Y como no podían evitar excitarse (y la imagen que ofrecían algunas mujeres tampoco podía dejarles indiferentes) comenzaron a tratar a aquellas malas mujeres como opinaban que se merecían: pronto a las palizas se añadieron las violaciones.

    ¿Paró la cosa ahí? Pues no. Violar mujeres no era suficiente. Pegar palizas tampoco. Aunque se rompan dientes o huesos, las heridas se curan y los viciosos continúan siéndolo. Lo llevan en la sangre. De modo que a alguien se le ocurrió que para evitar que los viciosos volvieran al vicio lo mejor era castrarlos. Dicho y hecho. En adelante, bandas de delincuentes juveniles (si se puede llamar así a chicos de buena familia, de comunión dominical y adoración nocturna) se dedicaron a violar mujeres y emascular hombres en la zona comprendida entre lo que después sería estadio del Manzanares y el Paseo de la Virgen del Puerto.

    ¿Se movilizó la buena sociedad? ¿Se desarticularon las bandas juveniles? Pues no. Entre las familias de bien hubo reacciones, claro. Si antes a los niños nos prohibían jugar al oscurecer en dicha zona, ahora nos prohibieron ir allí. Tuvimos que buscar otros lugares, en torno al Puente de Toledo, para nuestros inocentes juegos infantiles (las pedreas que con tanta añoranza recuerdo y de las que llevo algún recuerdo imborrable.) Pero no se detuvo a nadie. Se comentaba que algún joven de la vecindad había sido ingresado en Campillo (internado con fama de dura disciplina) pero ninguna familia de bien sufrió la humillación de verse mezclada con gentes de mal vivir en la cola de las visitas a la cárcel. Faltaría más. Nuestros padres no ganaron una guerra para nada.

    La cosa, según se cuenta, acabó a causa de una muerte. Hubo un asesinato. Que nadie piense que los chicos de la congregación de María fueron los culpables. No. El culpable del asesinato fue un paria, un vicioso irrecuperable, una persona de malas costumbres. En plena Gran Vía, este hombre sin moral se arrojó de improviso sobre un joven y lo apuñaló. Lo hizo con premeditación, pues llevaba la navaja preparada desde hacía meses. No recurrió a la violencia por una buena causa, sino por rencor. Fue una venganza injustificable. Es cierto que el joven apuñalado meses antes le había cortado los testículos, pero esto no puede servir de justificación. Nadie puede tomarse la justicia por su mano. Para eso está la ley. Seguro que si hubiese esperado cincuenta años la justicia habría actuado.

    El caso es que a partir de ahí, unos cuantos chicos de buena familia comenzaron a estudiar fuera de Madrid. En la Virgen del Puerto, la cosa se calmó. Tal vez fuera que el estadio trajo más farolas, tal vez fue que los viciosos encontraron el camino de la castidad… ¡quién sabe! La verdad es que las historias de palizas dejaron de escucharse.

    ¿Oigo pensar a alguien que los cruzados de la moral se acojonaron? Pues se equivoca. Armados con nuevo ímpetu por nuevas agresiones a las costumbres y a la secular idiosincrasia española, reforzados por nuevas generaciones de jóvenes dispuestos a derramar la sangre (de los demás) por amor a la patria, las antiguas bandas se reorganizaron y se constituyeron en Guerrilleros de Cristo Rey. De nuevo se abría la veda para dar palizas al pobre, al currela, al rojo, al de la cáscara amarga. De nuevo en nombre de Dios. De nuevo impunemente.

    Como dice la canción, doy gracias a la vida por haberme dado la capacidad de distinguir al bueno del malo. De otro modo, tal vez yo mismo hubiese acabado formando parte de aquellos a los que denigro, jóvenes de buenas familias que jamás fueron detenidos, lo que hubiera sido una vergüenza para los suyos.

    Habla Rohleder de las cárceles y de sus ocupantes. Estoy orgulloso de haber sido uno de ellos.

  27. Rohleder:

    No, seguiré su ejemplo y hablaré de algo que tenga tanto que ver con el tema de ésta hebra como lo que usted escribe: Receta sobre cómo cocinar un pastel de carne.

    Se pica la cebolla, la manzana, los dientes de ajo, la zanahoria y el pimiento verde. Se sofríe todo en una sartén con aceite.
    Se agrega el tomate frito, y por último la carne. Una vez hecha la carne, se vierte en una fuente de horno.
    Se cubre con el puré de patatas, y encima de éste se colocan las lonchas de queso. Se mete en el horno y se gratina hasta que el queso se derrita.

    Hecho. Que disfrutes del almuerzo.

    No… no, no soy un mal educado ni un personaje “vsaezado” o “acarolinado”, así que le voy a responder -yo, que puedo-.

    Antes, pregunto: ¿Qué cojones tienen que ver con nuestra sociedad actual unos pseudo-puritanos subnormales que daban palizas hace 45 años? Tanto como una mierda de perro con una escalera mecánica.

    Ahora resulta que los que pegan palizas no son unos niños de papá que no han dado un palo al agua en su puta vida y que se sienten mejores que nadie. Me cansa tener que repetir todo lo que he dicho hasta ahora, en serio.

    No comprendo su intento de “disparar” a algún posible punto flojo. Tal vez intente usted quitar madera de las preguntas -aún sin contestar- que he formulado, aludiendo a un régimen que desprecio.

    Lo siento, su jugada no le ha salido bien. No soy un nostálgico imbécil de los que proclaman “Con Franco no pasaba esto.” Váyale a un franquista con eso.

    Y si lo que usted está intentando decir es que sólo se mete en la cárcel a delincuentes extranjeros, le recomiendo que consulte Páginas Amarillas por la “V” de Vision Lab. O mejor aún, pásese por un juzgado.

    Si lo que quiere es entrar aquí para hacerse la víctima del franquismo para formular preguntas que no se pueden contestar sin parecer un franquista, y así librarse de poder contestar las grandes incógnitas que ya planteé en su día, le felicito. Le doy mi más sentido pésame por ser una víctima de la injusticia social franquista. ¿Es usted ya feliz? Bien, pues visto su intento frustrado de cambiar de tema a uno en el que me sienta incómodo sea yo y no usted, volvamos al principal.

    Si es usted un represaliado de Franco es porque tiene ya cierta edad. He de decirle que me indigna que sea alguien como yo, consecuentemente más joven e inexperto, el que tenga que sacarle de su trance ínter-temporal histórico-social. Franco murió hace mucho tiempo, afortunadamente. Así que viva en el presente y no saque las cosas de quicio. No intente fundamentarse en Franco, porque eso ya no cuela. Los problemas actuales no se solucionan diciendo “Con Franco no pasaba esto”, y mucho menos con “Esque Franco era muy malo”.

    Hala, Agur.

  28. Pínfano 217:

    Estimado señor Rohleder: creía que este foro lo dinamizaba Quintanar y que el tema principal era el planteado en el artículo de Pérez Reverte. Por esto escribí el mensaje. No sabía que el objetivo era debatir las grandes incógnitas que usted planteó en su día. Perdóneme la confusión.

    El responsable de mi error es, sin duda, Pérez Reverte, que en su artículo hablaba de “gente indeseable, como esos fulanos que dejaron paralítico a un mozo de escuadra y luego, sorprendiendo a una pareja de novios en un descampado, lo mataron a él y la violaron a ella”; continuaba diciendo que “los malandrines que mantienen ciertos códigos son casi todos gente mayor o están muertos” y añadía que “en los tiempos que corren es absurdo exigir límites éticos a unos delincuentes que se mueven en una sociedad carente de ellos. Una sociedad movida por el afán desenfrenado de lucro inmediato, la ausencia de cultura, de ideales, de memoria histórica.”

    Llevado al error por Pérez Reverte sobre el objetivo del debate, creí interesante aportar a la memoria histórica un dato, tal vez desconocido para muchas personas: el hecho de que hubo malandrines sin códigos, gente indeseable, que pegaba palizas, castraba hombres y violaba mujeres en tiempos anteriores a los que corren. Ahora reconozco que mi intervención no tenía nada que ver con el tema de fondo: las incógnitas -aún sin contestar- que usted formuló. De nuevo le ruego que perdone que a causa de mi falta de entendederas haya cambiado de tema o quitado madera a sus preguntas.

    Como supongo que le debo a usted una disculpa por despistar al foro y al universo entero sobre sus grandes interrogantes, intento remediar el mal que he causado. Para ello lo primero que hago es buscar qué pregunta usted concretamente, así que releo sus mensajes. Pronto me doy cuenta de que muchos de sus interrogantes no son tales, sino preguntas retóricas de las que en realidad usted anticipa la respuesta. Selecciono entonces las que supongo más significativas, las preguntas que usted plantea para obtener respuesta de Vsáez y Carolina, foristas con las que creo compartir un mismo tipo de análisis social. A partir de los interrogantes que usted plantea he elaborado cuatro grupos de cuestiones. Son los siguientes:

    El primer grupo de preguntas trata sobre la responsabilidad de la televisión, que usted rechaza. “Está de moda culpar a algo tan estúpido como la tele. Y es muy fácil. …está el Señor Pérez Reverte hablando de cabrones que pegan palizas… de cabronazos que se lo pasan en grande violando y matando… y la culpable es “la tele”… dudo muchísimo que esa tele les haya convertido (…) en lo que son, y a mí en algo totalmente distinto. Pero es muy fácil culpar a la tele, ¿A que sí?”

    En el segundo grupo de cuestiones incluyo las que se refieren a la posible relación (que usted considera establecida) entre inmigración y delincuencia, así como las soluciones al problema. “¿Quiénes son ésos personajes que hacen lo que hacen [violar y matar] sin ver la malvada televisión? ¿Cómo soluciono el problema? Joder… algo tan tremendamente sencillo no puede escapársete.”

    El tercer grupo de interrogantes reúne sus preguntas sobre el fascismo. ¿Qué es el fascismo? ¿Sabe alguien lo que era el fascismo, antes de convertirse en un insulto? Es curioso que hable de sabiduría quién no duda en echarle la culpa de todo mal a la tele y a los fascistas. (Que por cierto… ¿Cuantos quedan? ¿Los cuatro viejos de falange que quedan vivos? Y dado a que sigues sin tener ni zorra sobre lo que es y supone ser fascista, te explicaré claramente que no lo soy.) Por dios… qué burda acusación.”

    Hay un cuarto grupo de preguntas menos significativas, pero que puedo contestar fácilmente, así que lo incluyo. “¿Y tú dices que la globalización es un problema? ¿Qué pretende la gente al entrar a un foro a internet? ¿Van a venir la Bruja Maruja y el hombre del saco? ¿Es usted ya feliz?”

    Y una vez que creo haber determinado las grandes incógnitas objetivo del debate, paso a contestar los dos primeros grupos de cuestiones. Dejo para la próxima semana (o más tarde, pues hay puente) los dos últimos.

    * Primer grupo de cuestiones: sobre la responsabilidad de la televisión. En mi opinión es evidente que por sus contenidos y programación la televisión es tanto síntoma y reflejo de la falta de valores sociales y culturales como agente propagador de esta idiocia. La tele actual es el fruto de una mentalidad colectiva que ignora o rechaza el valor del conocimiento como instrumento esencial para la planificación del futuro; del trabajo como agente transformador del entorno y de la integración como medio esencial para el progreso social. Pero con la tele pasa lo mismo que con el huevo y la gallina: desde el momento en que se ha convertido en el primer agente formativo (o deformativo) es difícil no achacarle ninguna responsabilidad o influencia en la mentalidad colectiva. Dicho todo esto, no dudo en darle la razón a usted. Por encima de la influencia de la televisión existen unas razones de mayor peso que explican muchos de los comportamientos insolidarios, bestiales o inhumanos que se critican aquí. En mi opinión es fundamental reconocer que la insolidaridad, bestialidad e inhumanidad de las relaciones entre los grupos humanos poderosos y los débiles es causa y razón de muchos de los males que hoy día existen.

    * Segundo grupo de cuestiones: sobre la relación entre inmigración y delincuencia. Observo que usted establece una relación directa entre ellas basándose en la proporción de ciudadanos nativos e inmigrantes encarcelados. No dudo de los datos que aporta, pero discrepo de sus conclusiones. A diferencia de usted, que (para mí) da la impresión de ser persona de fuertes convicciones, yo soy mucho más propenso a la relativización y a la duda. De modo que discrepo de un presupuesto implícito en su argumentación: que las cárceles agrupen a los delincuentes.

    No me tome usted por un pardillo. No le voy a contar historias de infancias infelices que de antemano sé que pueden provocarle risa o indignación. Las cárceles son lugares peligrosos donde abundan las personas desagradables con las que no querríamos coincidir en ninguna parte. Digo solamente que ni están todos los que son, ni son todos los que están. Las cárceles agrupan sobre todo a la delincuencia socialmente rechazada. La delincuencia socialmente bien aceptada no las pisa ni en sueños. Y no será porque su impacto en la economía o en la vida de los demás sea menor que la de los colectivos que engrosan las prisiones. Compare usted el número de muertes por asesinato (que, con razón, está muy mal considerado) con el del número de muertes por accidentes laborales en los que el incumplimiento de la normativa de seguridad queda demostrado como elemento “sine qua non” del accidente. Añada a este grupo de víctimas los afectados por enfermedades crónicas invalidantes o degenerativas (tales como los cánceres) producidas por el contacto continuado en el trabajo con sustancias que la normativa vigente cataloga como causantes directas de dichas enfermedades. Es de asombrarse el número de currelas que continúan viviendo esta situación, ilegal y denunciada pero socialmente admitida (en ocasiones incluso por los propios afectados.)

    Acabo de pasarle relación de una parte de un colectivo cuyos delitos, si son demostrados, son sancionados por códigos o normativas que (salvo casos muy excepcionales) no conllevan penas de prisión que vayan a ser purgadas en la cárcel. Tal vez este colectivo sea causante de más muertes que las que producen la violencia sexista (también llamada doméstica) la violencia terrorista y la inseguridad ciudadana conjuntamente. Pero nuestra sociedad acepta este hecho como más o menos normal y considera que, al no existir intencionalidad de causar daño, conviene que las sanciones vayan por otra vía distinta a la penal. Y le reconoceré que yo mismo me sentiré mucho más tranquilo si sé que mi vecino de rellano es un irresponsable que incumple con su labor y que a consecuencia de ese hecho han muerto varias personas en la empresa de la que cobra, que si sé que es un violador y asesino que ha entrado y salido dos veces de la cárcel. La razón es evidente; en tanto que nadie de mi familia dependa de esa persona para garantizar su seguridad en el trabajo, ese vecino no supondrá ningún riesgo para los míos.

    Existen otros colectivos de delincuentes que no temen verse en prisión aunque actúen con violencia contra las personas. Son aquellos que ejercen su función con apoyo del propio estado. Podría ponerle ejemplos concretos muy cercanos, pero me temo que desataría furias poderosas. Le pondré por tanto otro ejemplo cercano en la geografía y en el tiempo, pero lejano a nuestra sociedad: los chetniks que en los Balcanes se encargaron de hacer de fuerza de choque de la limpieza étnica. Para una persona como yo, que mantiene la esperanza de que un futuro mejor es posible, el hecho de las violaciones masivas y los asesinatos sistemáticos que se dieron en la guerra de Bosnia es un golpe muy duro. Durante tiempo estuve sin poder entender cómo las personas podíamos llegar a degradarnos hasta ese punto. Afortunadamente estaba equivocado. No todos podemos realizar tales barbaridades. En el caso de Bosnia existe una buena explicación de lo que pasó. El señor Radovan Karadzic, psiquiatra, buen conocedor de la mentalidad humana y sus telarañas, líder político serbo-bosnio, supo muy bien qué teclas había que tocar para extender el terror entre la población bosníaca. Para ello le bastó con soltar a los Antonio Anglés y los Tony King que toda sociedad tiene entre rejas. Dicen que conviven con nosotros un dos por ciento de psicópatas que sólo reprimen su actuación por el temor de ser detenidos. Karadzic lanzó un mensaje que estos psicópatas entendieron rápido: si prestáis vuestros servicios a nuestra causa, todo lo que hagáis será lícito. Nadie os molestará por violar mujeres o niñas. Nadie impedirá que grabéis su tortura para después vender estas filmaciones. Nadie os acusará de ninguna de las muertes que causéis. Podréis apropiaros de cuanto queráis; será botín de guerra. Haréis lo que os dé la gana y dejaréis de ser unos parias para convertiros en héroes de la patria. Como puede usted figurarse, los psicópatas reprimidos aprovecharon la ocasión, alistándose en las filas de Arkan y otros asesinos.

    Si se hubiese establecido la relación matemática que usted expresa buscando la proporción de psicópatas entre los presos de las cárceles serbias, nos hubiésemos encontrado con que en esas prisiones no había ningún psicópata. Todos se fueron a Bosnia, protegidos por su estado. Pero señor mío, los presos encerrados en las prisiones no eran un índice fiable de la criminalidad existente entre la población serbia.

    Usted cree que en nuestro caso la relación matemática que expone en este foro sí que es reflejo de la criminalidad en nuestra sociedad. Yo discrepo de esta idea. Fuera de las cárceles hay muchísimos delincuentes.

    Una segunda razón para cuestionar el presupuesto en el que usted se basa es el hecho de que cada época da sus presos. Sobre todo se mete en las cárceles a la gente perteneciente a los colectivos que en cada época se desea ver encerrados. Es la razón que usted intuye cuando me dice que “si lo que usted está intentando decir es que sólo se mete en la cárcel a delincuentes extranjeros, le recomiendo que consulte Páginas Amarillas por la “V” de Vision Lab. O mejor aún, pásese por un juzgado.” Lamento no entender qué quiere usted decir. Lo de Visión Lab no lo cazo. Sé positivamente que los juzgados se encargan de encausar a muchas personas, no sólo extranjeros. Pero le creo a usted cuando da el dato que dice que la mayoría de los presos son foráneos. Eso es lo que trato de explicar cuando digo que cada época da sus presos.

    Por cercano y conocido voy a referirme al anterior régimen político, que por lo que me dice, no tuvo usted el disgusto de sufrir. A diferencia de hoy día, a las cárceles llegaban personas de colectivos que hoy no temen ser detenidos, por encontrarse legalmente reconocidas como actividades lícitas o derechos personales individuales las actividades que en otro tiempo les hubieran supuesto entrar en prisión. Son, por ejemplo, los consumidores de drogas ilegales y los homosexuales. Como usted sabe, además de estos presos también había otros que habían sido llevados a prisión por motivos que hoy continúan siendo sancionados con la cárcel. Si en aquella época alguien hubiese establecido una relación entre presos y homosexuales, tal como usted la establece entre presos y extranjeros, hubiera dado como resultado matemático que el colectivo homosexual era uno de los más delictivos. ¿Era esto cierto? Pues no, señor Rohleder. La relación matemática estaba alterada por el hecho de que la homosexualidad estuviese legalmente perseguida, lo que hacía que dicho colectivo estuviese bien representado en número de presos.

    Le pondré otro ejemplo más lejano que abunda en lo que le digo: las cárceles del estalinismo, en la Unión Soviética. Allí también encerraban a ladrones, asesinos y violadores, pero había además otra serie de personas presas por motivos que probablemente ni usted ni yo consideraríamos sancionables con la cárcel. En nuestra sociedad no está mal considerado engañar a Hacienda. Usted y yo sabemos que el daño a la economía del estado que eso supone es grave, pero que si fuésemos a meter en prisión a quien engaña al fisco, no habría cárceles suficientes. En el régimen estalinista el equivalente a esta actividad de engaño al estado suponía penas durísimas. Derivar para el consumo familiar (aun pasando hambre) una parte de lo que debía ser entregado a la colectividad era un delito muy grave. Dado que quienes podían cometer este delito eran sobre todo miembros de un grupo que en su momento se opuso a la colectivización (pequeños campesinos ex-propietarios de sus tierras, más abundantes en número que grandes terratenientes) el estado vigiló con celo a este grupo de colectivizados a la fuerza. Si en tiempos de Stalin se hubiese establecido la relación matemática existente entre presos y antiguos minifundistas, no le quede duda de que este colectivo hubiese sido catalogado como uno de los más delictivos de la Unión Soviética.

    Pondré un tercer ejemplo de colectivo que tanto en los dos regímenes políticos citados como en muchos otros, ha sido y es carne de prisión: los testigos de Jehová. Espero que usted no sea de los que piensan que esa gente merece ir a la cárcel por pesados. Si no lo es, reconocerá conmigo que la actividad de editar biblias y otras publicaciones y predicar su religión no debería estar prohibido. Ya sé que no es esa la única razón que ha llevado a muchos gobiernos a ilegalizar este grupo, sino su resistencia a formar parte de las fuerzas armadas, a cantar el himno patrio o a honrar la enseña de la nación. Pero en fin, tampoco han sido nunca gente que se dedique a hacer daño a nadie. Si en los estados donde dicho colectivo es ilegal se buscase la relación entre el número de testigos por habitante y el número por presos, nos encontraríamos con una proporción semejante a las que usted da como argumento para justificar la relación directa entre delincuencia y extranjería.

    Le comento que todos estos casos podemos verlos con claridad por contemplarlos desde fuera (en el espacio o en el tiempo) pero que cuando estaban vigentes era mucho más difícil de percibir su injusticia. Por esta razón creo (aunque estoy seguro de que usted no compartirá mi opinión) que tras la relación matemática que usted expone se encuentran otras causas distintas a la propensión de los extranjeros por delinquir. Le sugiero como una de ellas el uso que nuestra sociedad ha hecho de ese colectivo, al que ha recurrido como mano de obra ilegal y mal pagada (por lo que no creo que nunca haya sido encarcelado ningún empleador) al tiempo que se le denegaba el derecho al trabajo. La asociación de ilegalidad y extranjería ha venido de la mano de la legislación, y ello ha comportado la estructuración de todo un sistema que durante tiempo ha condenado a muchos de los pertenecientes a dicho colectivo a la realización de actividades al margen de la ley. Creo que ello tiene mucho que ver con la relación matemática que usted cita. Le repito que cada época da sus presos y la nuestra lleva a las cárceles a los inmigrantes. Esto sucede así porque la inmigración está mal vista y cuando resultan ser inmigrantes los protagonistas de actividades ilícitas, surge una presión social muy fuerte que pide su encarcelamiento.

    Pongamos un caso actual. Estará usted conmigo en que en nuestra sociedad hay un gran consumo de drogas (demos por buena esta afirmación aunque carezcamos de datos seguros.) Convendrá usted conmigo en que gran parte de los consumidores de drogas ilegales son jóvenes, posiblemente en mayor proporción que en otras edades. Si como parece es usted joven, sabrá con más datos que yo que los consumidores realizan sus compras en su entorno cercano, lo que quiere decir que por lo general los jóvenes universitarios compran a otros jóvenes universitarios. Los vendedores, trapicheros, traficantes de poca monta o como quiera usted denominarlos, son detenidos, sin duda. Algunos van a la cárcel. Pero, hombre de Dios, no me diga usted que la proporción de encarcelados tiene algo que ver con la composición real del colectivo de trapicheros. La mayoría de los jóvenes que obtienen beneficios económicos de la venta de drogas entre sus compañeros de universidad no son encarcelados. Se encarcela al marroquí que comercia con derivados del cáñamo. Se encarcela al gitano que en la chabola alquilada vende heroína. Pero se tolera más al joven que vende pastillas en la discoteca, raramente se molesta al universitario que trapichea y nunca se detiene al encargado de pasar la coca a personas muy conocidas. ¿Porqué? Pues la respuesta es vieja: porque estos últimos poseen unos recursos de los que carecen los otros. Y no es el menor de ellos el hecho de poder proporcionar la lista de sus clientes.

    Existe una tercera razón, relacionada con las anteriores, que explica la existencia de la relación matemática que usted proporciona. Es el hecho citado de la ilegalidad forzada a la que se ha visto sometida gran parte de la inmigración. El grueso de los trabajos en negro, no declarados, no cotizantes, alegales o ilegales ha recaído sobre sus espaldas como única opción de supervivencia. Veámoslo con otro ejemplo. Sin duda el top-manta causa mucho daño a las industrias de la música o el cine. Es una actividad mal tolerada por entidades bien asentadas en nuestra sociedad que pueden ejercer una notable presión sobre nuestros gobernantes (léase sociedad general de autores, por ejemplo.) Mucha gente admite esta venta como algo tolerable, pues se beneficia de los bajos precios que paga por su compra, pero las autoridades policiales reciben una continua presión para acabar con esta actividad. Para muchos inmigrantes que carecían de ningún otro recurso, el top-manta ha sido la actividad puente que les ha permitido asentarse en tanto que conseguían algo más estable, tolerado o mejor pagado. Para la mayoría de ellos, la realización de esa actividad no suponía ningún problema moral, pues creían no hacer nada más que un tipo de venta libre, legal en sus países, ilegal en el nuestro. Y como el nuestro no les daba ninguna salida legal, para sobrevivir debían optar por la ilegal.

    ¿Quedó la cosa ahí? Pues desgraciadamente no. Una vez entrado en el camino de la ilegalidad, existen ventas y actividades más rentables. Una parte de aquellos que nuestro país condenó a la ilegalidad se sumergieron en ella y constituyen un colectivo difícil de integrar. Estos son la carne de prisión de nuestros días. Y usted tal vez pensará que eso va en su cultura, su modo de ser o su idiosincrasia; en ese caso le proporcionaré otro ejemplo que abunda en lo que le digo de que el mismo hecho de vivir en situación ilegal causa, en alguna medida, que quienes viven en esa situación vean el continuar en ella la única forma de garantizar su supervivencia. Es el caso de los judíos franceses durante la segunda guerra mundial.

    Tal vez usted sepa que, por distintas circunstancias, los judíos franceses no eran un colectivo tan fácilmente identificable como lo eran los judíos polacos, los de los Balcanes u otros. Cuando Alemania invade Francia los judíos intuyen lo que les espera. Por ello procuran tomar medidas que garanticen su seguridad. Lo malo es que no existen tales medidas si por encima se encuentra la todopoderosa máquina del estado. El único recurso válido es la solidaridad de los no judíos que les apoye activamente escondiéndoles y ayudándoles a sobrevivir. Entran de lleno en una situación de ilegalidad y se saben continuamente perseguidos. ¿Se mantuvieron en esa situación de temor y ocultamiento durante el resto de la guerra? Pues, estadísticamente, no. El colectivo judío francés dio más resistentes que ningún otro. Profundizaron en la ilegalidad combatiendo activamente la ocupación. Tal vez usted piense que lo hicieron por odio contra sus enemigos, por conciencia militante o por amor patrio, pero yo, más dado a la duda, creo que si los judíos franceses dieron una mayor proporción de resistentes fue en parte por estas razones y en parte por que muchos de los que se comprometían abiertamente con ellos eran resistentes y con su participación en la lucha contra los nazis garantizaban la ayuda de la resistencia y de la población que la apoyaba a sus familias. Si en la Francia ocupada se hubiera establecido la relación entre personas encarceladas judías y no judías y se hubiese comparado dicho número con el de la población francesa judía, el resultado hubiese sido que dicha comunidad era una de las que más delinquía. Esto por las dos últimas razones citadas: primero, porque estaban perseguidos y segundo porque el mismo hecho de su situación ilegal les llevó en gran número al delito de combatir la ocupación.

    Existe otro colectivo que usted cita como relacionado con la delincuencia: la comunidad gitana. No puedo evitar repetir cosas largamente dichas por otros y que usted sin duda conoce y rechaza, pero entienda que debo responder a su comentario. Durante muchísimo tiempo (siglos) han existido normativas que caracterizaban a este colectivo como usted lo hace. Debió de ser el primer parlamento de la democracia el que suprimió la expresión legal de “gitanos y gentes de mal vivir.” La comunidad gitana ha sido muy mal tratada en tiempos muy recientes (tras la transición) en lo que se refiere al respeto a su cultura. No estoy hablando del famoso pañuelo o de otras particularidades, tales como las que se refieren a la consideración de la mujer. Me estoy refiriendo a su modo de ganarse la vida, muy ligado al nomadismo, al cual muchas instituciones (sobre todo los ayuntamientos) han puesto infinidad de dificultades. Poco a poco la comunidad gitana ha visto desaparecer sus trabajos tradicionales, algunos por fuerza del cambio de vida (la compra venta de ganado) y otros por una cerril oposición de las instituciones. Ejemplo: la chatarra. Hoy día muchos admiten que con la recogida de chatarra los gitanos realizaban una función social que no les fue reconocida. Ha tenido que llegar el concepto de desarrollo sostenible para que la recogida selectiva, la reutilización de los objetos y el reciclado de materiales sea regulado por la propia comunidad europea. Cuando los ayuntamientos han querido poner en marcha planes de recogida de materiales férreos, se han encontrado conque el gasto que ello le supone es muy considerable. Esa era la función social, gratuita, que la comunidad gitana cumplía en los años setenta y principios de los ochenta, cuando todas las medidas de los ayuntamientos obstaculizaban progresivamente su labor. También se dedicaban a la venta ambulante, en la que han podido integrarse gracias a los mercadillos (impuestos en la práctica a muchos ayuntamientos, más que queridos por ellos.) Pues señor mío Rohleder, esa comunidad gitana en los setenta, con todas sus particularidades, respetaba a sus jefes de clan y acataba sus decisiones. Pero llegó la gran destructora de este colectivo, la heroína, que encontró el terreno abonado. Al mismo tiempo que sus actividades económicas eran obstaculizadas, muchos gitanos se encontraron con que la venta de esta droga les producía unos beneficios que antes no hubieran podido soñar. Condenados a la ilegalidad ¿qué más daba ser ilegal con una actividad o con otra? Y la venta llevó al consumo y el consumo a la destrucción de sus raíces culturales y sociales. Cuando se vio a dónde se había llegado, las entidades que antes marginaron a los gitanos quisieron reconducir la situación. Pero para entonces era tarde. Los jefes de clan habían perdido toda autoridad sobre los jóvenes y las familias que vivían de la venta de la droga. De nuevo puede ver usted aquí cómo la marginación y la ilegalización producen precisamente aquello que supuestamente pretenden evitar.

    Tal vez usted diga que toda esta larga parrafada sólo le confirma en sus posiciones, claramente expuestas en este foro. Yo pretendo llevar a quien se atreva a leer todo esto (quizás sólo lo lea usted, con lo que no habré conseguido nada) a otra opinión. Creo que el único medio real que existe para conseguir que la relación matemática que usted expone deje de existir es integrar en nuestra sociedad a los colectivos marginados, como son la comunidad gitana y la inmigración. Sé que usted no está de acuerdo y que considerará baldíos cuantos esfuerzos se hagan en este sentido. Es más, posiblemente usted se oponga activamente a ellos. Lo lamento y espero que a lo largo de su vida tenga usted la ocasión de ver lo que ahora no ve y el valor de cambiar de opinión.

    Porque, señor Rohleder, se me pone la carne de gallina cuando leo su contestación a Carolina: “¿Cómo soluciono el problema? Joder… algo tan tremendamente sencillo no puede escapársete.” Mis cortas entendederas, aliadas con mi experiencia, me dicen que su solución, tremendamente sencilla, es sencillamente tremenda. Creo que usted sugiere que la comunidad inmigrante debe ser forzada a abandonar el país. Y como indudablemente no ignora que personas como Vsáez, Carolina y yo mismo nos opondríamos activamente a cualquier intento de limpieza étnica, creo que usted tiene ya previsto qué se debería hacer con los que así opinamos.

    Por hoy, termino aquí. En cualquier otra ocasión le pediría perdón por haberme extendido tanto. En esta no lo haré porque sería una hipocresía. Me provoca una íntima satisfacción imaginar la pereza que debe sentir usted ante todo lo que va a tener que escribir para contestarme. Tómeselo con tranquilidad. Ya ve usted que yo he tardado días en hacerlo.

    Quedan preguntas por contestar. Procuraré no faltar a la próxima cita.

    Post data: Gracias por la receta. No sabía que el pastel de carne llevase manzana. Lo probaré.

  29. Carolina:

    Estimado amigo Pínfano 217:

    Como no podía ser de otra manera, no podía dejar de intervenir tras su alegato, que también he leído completa y detenidamente. Sin embargo, aun a pesar de que comparto el 99 % de lo expuesto, me da cierta pena que se haya tomado la molestia. Me explico: ni a Valentina Sáez ni a mí era necesario convencernos, porque aunque ninguna de las dos hayamos, quizá, sabido exponer las tesis de tan magnífica manera, sintonizamos absolutamente (creo que estarás de acuerdo, Valentina) con lo que Vd. expone. Y al señor Rohleder, intentar convencerlo de nada es absurdo y tiempo perdido, porque está instalado en una contumacia extrema producto de su arrogancia pseudointelectual y su ‘ilustrado’ despotismo verbal que recuerda más a la caricatura de un hábil contertulio que a un sincero buscador de la verdad. Si por el contrario lo que Vd., querido amigo, pretende es ‘obligarle’ a leer su exposición y, a modo de castigo, hacerle contestar punto por punto, sacando sofismas de debajo de las piedras, no dude que lo hará. Si de algo se caracterizan los narcisos intelectualoides es, precisamente, de rellenar una y otra vez su estanque.

  30. Rohleder:

    En la hebra del foro sólo puede haber confusión dependiendo de qué parrafo del artículo se mire. Usted hablaba de cierta parte y el resto de la hebra de otra parte distinta. En fin, dado que no guardan demasiada relación los “malandrines” de la época de “ese tal Franco”, y que estoy lejos de siquiera simpatizar con ésos actos, cambiaremos de tema.

    Antes de seguir le doy las gracias por contestar (o malgastar su tiempo inútilmente, según el rival Más inteligente y Carolina). Y sobretodo por que ésta respuesta esté ampliamente fundada (aunque adelanto opiniones y destaco que se va usted demasiado por derroteros lejanos en bastantes partes de su respuesta).

    * (Contestación al “primer grupo de cuestiones”):
    Ya he afirmado anteriormente que la televisión es un gran método -sobretodo ahora- para propagar la incultura. Parece que ahí coincidimos. Pero le comento que (por supuesto ésto es un simple ejemplo, no voy a ascender ésta situación a rango de ley, pero es bastante ilustrativo), en mi bario por ejemplo, hay muchos gitanos delincuentes (sí, más adelante ya hablaremos largo y tendido de ésta simpática raza). Se pasan el día con sus “amotos trucás con biturbo”, esnifando pegamento (no es coña), y “tirados” por ahí. Eso cuando no están “dando un palo” o “buscando bulla”. Ver la tele la ven poco. Hablando con algunos de ellos (fíjese, el nazi-fascista-franquista-malvado habla con ellos…) puedo llegar a la conclusión de que sólo ven películas porno. Tal vez eso les haya convertido en lo que son… pero creo que no me atrevería a afirmarlo ni en avanzado estado etílico.

    ** (Contestación al “segundo grupo de cuestiones”):
    Aquí es cuando se va usted demasiado por las ramas, con ejemplos que no tienen nada que ver con la realidad social, cultural e histórica actual.

    El crimen socialmente aceptado y el socialmente no aceptado. Usted mismo ha puesto un ejemplo. Yo puedo vivir tranquilo si sé que en la casa de al lado vive un “criminal” que estafa a hacienda y a veces se salta semáforos en rojo, si no pasa nadie. ¿Considera usted crimen a eso? Yo le diré que no. También le diré que los colectivos que ambos hemos mencionado, son “criminales” por algo más que por no pagar “los números” al estado. No compare usted. Eso sería un insulto al civismo. No se confunda, que termina usted dándome la razón, y creo que no querrá usted hacer eso. Ojalá todos los crímenes que cometan al año ésta gente fueran estafas fiscales. No cometa el error de poner al mismo nivel a un violador con alguien que atropelló a un peatón accidentalmente, y que se ha sumido en una depresión tremenda por haberle quitado la vida (y no… jejeje… evidentemente no me refiero a Farruquito). Y por favor, no me mente usted los accidentes laborales, porque el 90% de ellos son a causa de que el señorito albañil se cree que por llevar 25 años en la construcción puede prescindir de arnés de seguridad (ese que la obra le proporciona, pero que pasa de ponerse), o que Manolito, el pintor de brocha gorda de 19 años, se cree tan moderno que opina que a él nunca se le puede resbalar un pié de la escalera, porque mola y es el más duro del barrio. No. No confundamos Churras con Merinas. Estamos hablando de Criminales –reitero como en otras intervenciones- que matan, violan, torturan y demás, sin ningún pudor. Hablamos de que esto es algo que se puede evitar simplemente impidiendo que entre más gente así. Si lo que quiere usted es hablarme de grandes empresas, tales como centrales nucleares, que pueden causar daños a los “currelas”, le diré que sí, tal vez haya algún indicio criminal por parte de los dueños (aquí nadie está defendiendo a nadie). Pero éstos son una cifra ridículamente irrisoria (tanto en proporción como en cantidad real) comparándola con la cantidad delictiva inmigrante.

    Lo de esos tales “chetniks” de los Balcanes, reconozco que no lo sabía. Un auténtico hijo de puta Radovan Karadzic. Pero, amigo mío, aquí nadie habla de psicópatas, que son la excepción de la norma (Anglés, Tony King). Hablamos de cabronazos, autentica basura que hace lo ya mentado, y para más INRI, lanzados a hacer barbaridades por un líder que les daba legitimación para hacerlo. A no ser que usted me diga que el rey de Marruecos, los presidentes de los diversos países sudamericanos, africanos y eslavos, han mandado aquí a su gente para que ejerzan su función de “chetniks”, le diré que su ejemplo es absurdo. Realmente no sé que pretende decir con él. Es un ejemplo tan distante a la (no quiero ser pesado, pero me veo obligado a decirlo de nuevo) realidad actual Española, que no se puede emplear para extrapolar argumentos.

    Está en su derecho a discrepar de mí. Y le contradigo en su argumento: Es cierto que fuera de las carceles hay muchos delincuentes. Es más, iré más lejos: Fuera de las cárceles hay muchos delincuentes españoles, si. Pero no tenga usted una vista parcial: Fuera de las cárceles también hay MUCHOS delincuentes (muchos MÁS) extranjeros. Vayamos a creernos ahora que sólo el extranjero que está en la cárcel es el delincuente…

    Lo de que cada época da sus presos… ya está usted sacando las cosas de quicio, de nuevo. Aquí no se encierra al “moro” por ser “moro” o porque le gente quiera verle en la cárcel. No. Se le encierra por haber cometido los delitos de los que tanto hemos hablado en ésta hebra. Y le encerrarían si fuera blanco, negro, amarillo, rojo o verde a cuadros. No cometa el error de tomar como “presos de la época” a extranjeros. Los presos de ésta época son los criminales. Y resulta sospechoso que miembros de una pasmosa minoría sean los causantes del 80% (60% según otros datos) de los crímenes cometidos.

    Lo de Vision Lab iba por el tema de las miopías, tal vez así viera usted mejor el contexto del que hablamos. Pero nada, no se lo tome a mal.

    Sigue usted partiendo desde premisas erróneas. No hablamos de Franco, que consideraba crimen (erróneamente) la homosexualidad. Hablamos de Ahora, que consideramos (acertadamente) crimen el asesinato, atraco, violación etc. No creo que tenga que repetirle todo lo que llevo dicho para que entienda que sus premisas son erróneas.

    Ahora habla usted de Stalin, partiendo de la misma premisa errónea. Es un error considerar la libertad de opinión y la libertad sexual, que no son crímenes, con crímenes reales. Comprenda eso y no necesitaré seguir machacando en lo mismo.

    Por tercera vez parte de la misma premisa. No debe ser considerado delito pertenecer a una religión que no tiene intención de hacer daño (evidentemente hay muchas sectas que si deben ser ilegalizadas, pues sí que quieren hacer daño, ya podriamos de hablar suicidios en masa etc, pero éste no es el tema).

    Se encarcela al cabronazo que trae en su “Zodiak” más de 300 Kg de hachich, al gitano al que pillan con cerca de 60 Kg de coca, al rumano que resulta que en su casa tiene varios armarios llenos de éxtasis. ¿Tan descabellado le parece a usted que encarcelen a esos en vez de al universitario que le ofrece un porro a otro compañero de clase? Sin comentarios. La gente “normal” no vende droga. En mi entorno hay consumidores de droga, “blanda” por así decirlo (por suerte no soy uno de ellos). Si uno le vende algo a otro, es por el precio que le ha costado. No suele ser un negocio, sólo un método de distribuírsela más fácilmente. Pero la Mari de mi barrio, una formidable gitana, donde las “hayga”, puede estar ganando alrededor de 500.000 de las antiguas pesetas a base de vender hachich y cocaína (Es un Cajero Automático, como le dicen. Llegas, pagas y te llevas la droga. Así de triste.). Y sí, está ahí, libre.

    Y volvemos al tema de las premisas. Incluya todo sobre los judíos franceses en la carpeta de Franco, Stalin y los testículos de Jehová. Aplíquele las mismas respuestas a ello.

    Muy señor mío. La igualdad ante la ley es una garantía de que nadie te va a discriminar. No encuentro motivo alguno pro el cual los gitanos deberían de tener derecho a cometer actos típicos antijurídicos, sólo por el motivo de ser gitanos. Si no saben ganarse la vida como gente honrada, se pueden largar a cualquier país que tolere su mierda. Y será entonces cuando comprendan que los “malos” no son los “payos”. Porque ahora resulta que el culpable de que el gitano éste se líe a tiros con otro por temas de droga, voy a ser yo. No. Bájese de la nube, porque no va a llover. Oiga, yo el día de mañana voy a tener que ganarme las habas. Y nadie va a dar nada por mí. Todo voy a tener que ganármelo yo. Como usted, aún sin conocerle me atreveré a afirmarlo, ha hecho. Y nadie les va a amenazar por estudiar, por meterse en una obra, por meterse a pintar un edificio, por nada. Pero es el camino rápido y fácil. Vendo droga, porque soy gitano y soy mas listo que los payos, porque mírales qué tontos currando y ganando una mierda y yo qué listo, sin currar y ganando 4 veces más. No. Conozco muy bien a ésa comunidad, y no. Definitivamente, NO.

    Sí. Yo los echaría. Algo muy lógico, y que pondría fin a éstos problemas. No contento aún con eso, impediría que entraran en el país más. (Sí, es sencillo. No vayamos a creer que es que no se puede hacer nada).

    Tampoco se haga la víctima de un dictador, ni intente tirar de la lengua para desencadenar un vórtice de destrucción y sangre por el cual me descubra como el más malo porque quiera que la gente como usted sea fusilada, porque no es así. Hay que reconocer que eso le daría la victoria argumentativa aunque se hubiera limitado a escribir el guión de Star Wars VIII, en vez de debatir. Lo que se debería hacer con los que así opináis… ¿Después de todo esto hace falta decirlo? ¿Después de decir que ilegalizar la libertad de opinión es un error, me pregunta eso? Bueno… pues nada. Mi círculo de amistades íntimas se extiende por un halo político muy variado, desde comunistas, anarquistas, fascistas, peperos, poseeros, etc. Y todos piensan de forma distinta a mí (unos más, otros menos). Aquí cada uno es libre de pensar lo que le dé la real gana, y eso es lo que debe ser. No se martirice usted, que no, no le mandaría a la inyección letal.

    Sea felíz. Me ha dado mucha pereza. Tanta que había olvidado contestarle, y hoy que he tenido un poco de tiempo lo he hecho. Espero que con la prisa de contestar no haya cometido faltas ortográficas, o no haya expresado bien algunos puntos, o simplemente no me haya extendido mucho.

    Y ahora, a por Carolina.

    Tras sus soporíferas y narcolépticas intervenciones anteriores ahora se dedica al insulto. Sin duda una auténtica demostración de la tolerancia de sus principios. Siga, me gusta. Húndase en el fango mientras continúo regodeándome desde una plaza bien alta. Soy todo oídos (ojos).
    Reconózcalo, ha tenido que venir alguien para sacarle las castañas del fuego. Tranquila, preciosidad. Puedes sacarlas todavía del fuego por ti misma, porque al buen hombre se le ha quemado la tenaza.

    Y sí. Contestaré. ¿Qué menos que hacerlo ante alguien que se ha molestado en debatir?, seguro que me entiende, señorita. ¿No es así?

    En fín.

    PD: El señor Pínfano se ha hecho merecedor de mi respeto, simplemente por argumentar. Probablemente, si usted, señorita, no quiere aprender de mí, pueda hacerlo de él.

    PPD: Cuchichee usted con vsáez y véngame con más insultos, por favor. Me impaciento.

  31. RinceWind:

    Hola!

    He llegado a este hilo de casualidad, y me ha parecido que se encuentra en un punto _muy_ interesante. Desgraciadamente, parece que he llegado tarde, porque el ultimo post es del 18 de noviembre.

    Me encantaria poder discutir con Rohdeler, ya que discrepo de muchos de sus razonamientos. Pero discutir de verdad, no como Carolina y Valentina que se rinden ante el primer muro que construye el adversario y luego intentan salir airosas mirando por encima del hombro.

    Me pregunto si aun alguien mira este hilo. Si no fuera asi, seria absurdo explayarme en mi discurso…

    Rohdeler, Pinfano, alguno de ustedes sigue leyendo este hilo?

    Un saludo

  32. julia:

    hola´en principio hacia 1980.. n me gustaba nada la retorica ni el estilo crudo y malhablado del sr. perez reverte, después he ido profunidzando en su forma de expresarse y de dar su particular opinion , he ido depurando yo misma su estilo (plabrotas censuradas segun el por su mismisima madre) y he llegado a la conclusion , estoy borracho…. no me tengais en cuenta lo que digo… sigo.. conclusion.. de que arturo ha sabido captar perfectamente el espiritu de esta nuestra amada españa, llena de orgullo donde no tiene que haber, falsedad e indecencia camufladas por miles de mea pilas, falta de mimo, llena de tosquedad, donde la palabra hirienta es reina, falta de humildad, donde pedir perdon es sinonimo de debilidad, etc..etc…etc… menos orgullo y mas amor, cariño, ingenuidad, falta de desmanes. VOLVERE

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